jueves, 4 de marzo de 2010

ARTIC MONKEYS EN MÉXICO

Al pendiente del tiempo espacio.........

miércoles, 15 de julio de 2009

“Latinoamérica, el despertar de un sueño ajeno hacia una conciencia propia”






El sueño ajeno parece terminado. La imposición que intentaba definir nuestros secretos, nuestra interacción, nuestra lógica más intima, parece haber terminado desde el momento en que la denominada “América Latina” cobra conciencia de si. Nuestra conciencia parece despertar de un largo sueño, sueños importados de las fábricas de ideas europeas. La misma existencia de América latina contradice a nuestra conciencia, el despertar “si es que existe el despertar” no ha sido propio, nuestro ser pertenece a una nueva realidad impuesta, nuestro ser ha sido violado y violentado durante siglos. No es posible concebir nuestra identidad sin reconocer que nuestro ser conforma ya una infinidad de identidades que no excluye al violado y al violador, al conquistado y al conquistador, nuestro despertar del sueño cohesiona a todas las identidades incluso a las importadas de mares lejanos, sin ellas hubieras sido imposible concebirnos como una entidad dispersa y distinta, una entidad no definida una “América Latina”.

Erróneamente se nos concede un nombre, una identidad impuesta desde Europa, habrá que recordar que la terminología “América Latina” proviene de Francia, de aquella Francia que pretendía contrarrestar a la América anglosajona y a su potencial poderío. Que mejor forma que unificar bajo una sola bandera a todos aquellos estados nacionales dispersos en bastas territorios concediéndoles una característica en común. “Nuestra latinidad” nuestra latinidad nos fue concedida porque se nos vislumbraba como un instrumento, un instrumento incapaz de tener conciencia de si, un instrumento al servicio de una potencia. El término empleado a mediados del siglo 19 permanece en nuestro imaginario como determinante, a mi parecer para poder despertar realmente de un sueño y de una imposición ajena tendremos que responder con grandes cuestionamientos que contradicen nuestra existencia y posición. Cuestionamiento como ¿Qué hace latino a las comunidades indígenas que habitan nuestros territorios? ¿Que coincidencia existen entre países como Argentina, Uruguay y Brasil con el resto de la denominada América latina?

LA GRAN DEUDA DEL PERIODISMO CONTEMPORANEO

¿ES EL PERIODISMO UN DERIVADO FINANCIERO O ACASO LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN SE HA CONVERTIDO EN UNA COBERTURA DE RIESGO?


El periodismo aún no puede desvincularse de los grandes centros de poder económico y político que dominan a las sociedades contemporáneas. En tiempos recientes ha sido cada vez más evidente. Los argumentos pueden ser diversos, sin embargo creo que existe un eje central en los cuestionamientos hacia el periodismo; el factor económico. Hoy en día es difícil contradecir esta afirmación, probablemente igual de difícil sería definir al periodismo mismo. Lo cierto es que el periodismo contemporáneo es producto de los procesos que definieron al siglo XX y por consecuente al siglo XXI. La lógica mercantil es, en mi opinión el elemento clave de las instituciones contemporáneas, el periodismo no es la excepción. La lógica de la acumulación del trabajo y venta del mismo, como mera mercancía, es una extensión de la acumulación de información rentable, es decir si el capitalismo se caracteriza por concentrar el trabajo acumulado (capital), el periodismo actual se caracteriza por visualizar y acumular información rentable. Sería más fácil ubicar a los grandes periódicos como componentes de las grandes cadenas de valor de las multinacionales, en lugar de ubicarla como una institución autónoma que responda a sus propios intereses.
Noam Chomsky es contundente al afirmar que el financiamiento de los periódicos se concentra en la publicidad y que los medios de comunicación se encuentran reducidos a una veintena de compañías. La acumulación es un factor clave para entender los cuestionamientos que surgen al periodismo contemporáneo. Las estructuras financieras de las empresas periodisticas, se generan por los compromisos generados con los capitales publicitarios, ante esta realidad no es difícil inferir que los contenidos de los medios no pueden ir en contra de los propios intereses que los conforman.

La dependencia nefasta de los grandes capitales no permitirá acceder siquiera a la búsqueda de un nuevo periodismo, sin embargo creo que para que se puede romper esta relación entre poder económico y el periodismo, la ruptura se tendrá que dar desde los estados financieros. Una verdadera independencia debería involucrar una concepción de los objetivos editoriales y financieros como colectivos. El periodismo debería alejarse de la corporación, el caso estadounidense es un excelente ejemplo, el mismo New York Times cotiza en bolsa y es participe del circulo financiero decadente que tiene al mundo replanteando sus políticas financieras y económicas.
¿El periodismo puede llegar a cotizar en bolsa? Si los activos del Times son considerados como respaldo del capital invertido y éste es parte de los derivados financieros que circulan en la especulación de los mercados desregulados, la respuesta es que el periodismo del siglo XX y XXI tiene una deuda con la sociedad casi tan grande como la de las grandes corporaciones.

"La verdades se disfrazan de mentiras para que podamos soportarlas"




"Julietta" Diablo Guardián, Xavier Velasco

La percepción de la cultura hoy por hoy pareciese una extensión del mundo. Una extensión de un mundo que no para nunca, si quiera a contemplarse a si mismo. La distancia entre nosotros se hace aún mayor. El mundo no para y por lo tanto nosotros tampoco. Más aún no habrá que olvidar un detalle que cobra vida misma al saberlo único. Somos parte de un mundo pero somos un mundo en si. Poseemos una característica única. Podemos contemplar y construir es decir, no solo estar también ser. La inmensa complejidad de esta única característica se muestra ante nuestros ojos. Basta una mirada, basta contemplarnos con el tiempo suspendido, basta observar el arte. Nosotros habitamos espacios, somos parte de ellos pero vivimos en una memoria, en recuerdos. Estamos en el y a la vez no lo estamos. Vivimos en el tiempo y ajenos de el, vivimos día a día pero aún vivimos ayer, arquitectos de belleza y de terror. Aquel mundo que no se contemple estará destinado a perderse en el presente olvidado, jamás en la profundidad del tiempo, jamás será recordado ni trascenderá en la historia de lo incierto. Hoy el mundo muestra aquellos síntomas que lo destinarían a perderse, el mundo ha tomado esa peligrosa dirección. Aquella dirección inevitablemente nos trasladaría a la indiferencia, indiferencia ante la notoriedad y trascendencia, indiferencia ante nosotros mismos. Las distancias no solo superan direcciones territoriales también lo hacen con los seres y sus obras. El artista se encontrará entonces ante la disyuntiva de comunicar verdades y no permitir que el mundo se dirija ante la indiferencia perpetua, pero sabemos que estas a veces son insoportables, a veces los artistas tienden a disfrazar de mentiras de verdades para que podamos soportarlas.

AURA, CARLOS Y YO



Te desconcentrarás. Perderás por un momento sus ojos al no creer que sea posible .Regresas a ellos, te encuentras en ellos. Intentas persuadir a tu ya alterada mente. Lo logras y respiras el aire de un beso. Piensas que por fin posees aquellos ojos, aquella timidez y aquella vanidad que al fin y al cabo solo reflejará la tuya. Imaginas una vida lejos de todo, lejos de ahí. Donde el sol no la refleja o donde ella no refleja al sol .Lejos piensas. Ella vacilará, se alejará a las sombras, donde tú no puedas verla, donde tus sentidos ya no ven, donde tu sentidos ya no son. Dirás:

— Escúchame, no puedes ocultarte siempre.
—Ocultarme dices.
— Si, ya no puedes ocultarte, por lo menos no de mí, ahora te he encontrado y no pretendo dejarte ir.
— ¿Dejarme ir?, a donde quieres ir.
— Lejos de aquí, a donde tu quieras ir
­— No has entendido nada, no quiero que me dejes ir, no necesito que me dejes ir, somos uno solo tu y yo aquí
— Aquí, dices?, donde la tristeza se adueña de cada rincón, donde el polvo fiel testigo del vivir se acobarda de existir.
—La nostalgia de existir fue esperar a que tú llegaras por mí

La voz se extinguirá. Recordarás aquellas palabras que devastan tú interior. Recordaras “llegaras por mí”. Fiel a tu lógica de encontrar la lógica rogarás por tropezar con aquellas palabras. Aquellas palabras que han roto ya una pared de tu conciencia. Por primera vez en tu vida crees en no creer. Pensarás “podremos estar en lugar de ser”. En ese instante tu lógica, esa misma que no permite otra detendrá ya el desahogo y sin saberlo te ahogará aún más. Has decidido que partirás. Lo gritarás y gritarás:

—No hay tiempo para más.

Ella aparecerá entre las sombras y llorando te dirá

— Tengo el tiempo que contarte y tú tienes tiempo que escucharme.